Todos los ingredientes se mezclan en forma líquida para distribuir los nutrientes de manera óptima. Luego, la fórmula en polvo para bebés y niños pequeños se produce mediante secado por pulverización. Este proceso garantiza la mejor calidad de todos los ingredientes desde una perspectiva nutricional y organoléptica.
Se aplican solo los más altos estándares en todo el proceso de producción. Antes de procesar la leche fresca, se prueba su calidad y luego se convierte en una fórmula infantil de alta calidad mediante el método de procesamiento en húmedo. Para la distribución global, utilizamos la tecnología SCS para sellar cada lata, asegurando una baja presión en el interior del envase, lo que mantiene los productos frescos y conserva los nutrientes.